¿Qué es un simulador de préstamos y para qué sirve?
Un simulador de préstamos es una calculadora que te dice cuánto vas a pagar cada mes si pides dinero prestado. Así de simple.
Funciona como cuando vas al supermercado y miras el precio antes de comprar algo. Nadie compra un coche sin saber cuánto cuesta, ¿verdad? Pues con los préstamos pasa lo mismo, pero con una diferencia importante: el precio final no lo sabes hasta que haces los cálculos.
Aquí está el truco:
Cuando pides 10.000 euros prestados, nunca devuelves solo esos 10.000 euros. Siempre pagas más por los intereses. Y dependiendo del plazo que elijas y del interés que te cobren, esa diferencia puede ser de 500 euros o de 3.000 euros.
El simulador te muestra esos números antes de que firmes nada. Metes tres datos básicos: cuánto dinero necesitas, en cuántos años quieres devolverlo y qué interés te están cobrando. En dos segundos ves tu cuota mensual y el total que vas a pagar.
Es útil para tres cosas concretas.
- Primero, saber si puedes permitirte ese préstamo o si la cuota te va a ahogar cada mes.
- Segundo, comparar diferentes opciones sin tener que ir al banco cinco veces.
- Y tercero, entender cómo cambia todo si ajustas el plazo o consigues un interés mejor.
La mayoría de la gente se lleva una sorpresa cuando usa uno por primera vez. Ven que pedir 15.000 euros a 5 años les va a costar casi 17.000 euros en total y piensan "espera, ¿de dónde salen esos 2.000 euros extra?". Pues de los intereses. El simulador te lo muestra claramente para que no haya sorpresas después.
¿Cómo funciona este simulador de préstamos y qué datos necesito para usarlo?
Solo necesitas tres números. Nada de papeleos ni de dar tus datos personales. Esto no es una solicitud de préstamo, es solo una calculadora.
- Primero, cuánto dinero necesitas. Pon la cifra exacta que estás pensando pedir. Si necesitas 8.000 euros para reformar la cocina, pon 8.000. Si son 20.000 para un coche, pon 20.000.
- Segundo, en cuánto tiempo quieres devolverlo. Aquí tienes que pensar en años completos. ¿Tres años? ¿Cinco? ¿Diez? Esto cambia radicalmente tu cuota mensual.
- Tercero, el interés anual que te han ofrecido. Este número suele venir en la letra pequeña de las ofertas que te mandan los bancos. Es un porcentaje, algo como 5% o 7% o 10%.
Una vez que rellenas esos tres campos, el simulador hace todos los cálculos automáticamente. Te muestra tu cuota mensual exacta, cuánto vas a pagar en total y cuánto de ese total son intereses puros.
La parte interesante está en jugar con los números. Cambia el plazo de 5 años a 3 años y verás cómo sube tu cuota mensual pero bajas el total de intereses. O prueba qué pasa si consigues un interés del 4% en lugar del 6%. Los números cambian al instante.
No hace falta que sepas nada de matemáticas financieras. El simulador se encarga de todo. Tú solo mueves los datos y observas qué pasa.
¿La cuota mensual que aparece es exacta o solo una estimación?
La cuota que ves es exacta según los datos que has puesto. Pero aquí viene el matiz importante:
Es exacta matemáticamente, no contractualmente.
Te explico. Si metes un préstamo de 15.000 euros al 5% durante 5 años, el simulador te va a decir que tu cuota es 283,07 euros al mes. Ese cálculo es correcto al céntimo. Cualquier calculadora financiera del mundo te va a dar el mismo resultado con esos mismos datos.
Pero eso no significa que tu banco te vaya a cobrar exactamente eso.
La realidad es:
Los bancos añaden costes que este simulador no incluye porque no los conoce. Comisiones de apertura, seguros obligatorios, gastos de gestoría, comisiones por pago anticipado. Todo eso suma.
El simulador te da el cálculo puro del préstamo. Es como cuando miras el precio de un vuelo y ves "49 euros" en grande, pero luego al pagar son 89 euros porque has tenido que añadir equipaje, seguro y tasas de aeropuerto.
Entonces, ¿para qué sirve si no es el número final? Para comparar. Si un banco te ofrece un préstamo al 5% y otro al 7%, el simulador te permite ver la diferencia real en tu bolsillo cada mes. Para tomar decisiones. Para saber si puedes permitirte esa cuota base antes de que empiecen a sumar extras.
Úsalo como referencia inicial, no como cifra definitiva. Cuando vayas al banco con estos números en la cabeza, pregunta por la TAE, que es el interés que incluye todos los gastos. Ahí sí verás el coste real.
¿Por qué el total a devolver es mucho mayor que el dinero que pedí?
Porque nadie te presta dinero gratis. El banco no es tu amigo que te hace un favor, es un negocio.
Cuando pides 15.000 euros prestados, estás usando dinero que no es tuyo durante 5 años. Y por usar ese dinero, pagas un alquiler. Ese alquiler se llama interés.
Míralo así:
Si alquilas un piso que vale 150.000 euros y pagas 600 euros al mes durante 5 años, habrás pagado 36.000 euros en total. Pero el piso sigue sin ser tuyo. Nadie piensa que eso sea una estafa porque entiende que está pagando por usar algo que no le pertenece.
Con el dinero es igual. El banco te deja usar 15.000 euros que son suyos. Y cada mes, además de devolverle parte de ese dinero, le pagas un poco más por el servicio.
En el simulador puedes verlo claramente. Si pides 15.000 euros al 5% durante 5 años, acabas devolviendo casi 17.000 euros. La diferencia, unos 2.000 euros, es lo que le pagas al banco por haberte prestado ese dinero.
El porcentaje parece pequeño. Un 5% suena a poco. Pero cuando lo multiplicas por 5 años y por 15.000 euros, el número crece.
Lo que sorprende a mucha gente es que al principio pagas sobre todo intereses. En tu primera cuota de 283 euros, solo 250 euros van a devolver el dinero que pediste. Los otros 33 euros son intereses puros. Con el tiempo eso se invierte, y al final casi toda tu cuota va a devolver capital.
Por eso el total siempre es mayor. Siempre. No existe el préstamo gratis. Cuanto más tiempo tardes en devolverlo, más pagas en total.
¿Cómo afectan los intereses al costo final de mi préstamo?
Los intereses son el precio real de pedir dinero prestado. Y pueden duplicar lo que pagas si no tienes cuidado.
Imagínate que compras algo a plazos. Si pagas en efectivo, cuesta 100 euros. Si lo pagas en 12 meses, acabas pagando 110 euros. Esos 10 euros extra son los intereses.
Ahora multiplica eso por miles de euros y por varios años. La cosa cambia.
Prueba esto en el simulador:
- Pide 10.000 euros al 5% durante 5 años. Total a devolver: unos 11.300 euros. Los intereses te cuestan 1.300 euros.
- Ahora cambia el interés a 10% manteniendo todo lo demás igual. Total a devolver: 12.750 euros. Los intereses suben a 2.750 euros.
Ese 5% de diferencia en el interés te ha costado 1.450 euros extra. Casi el doble de intereses por un cambio que en papel parece pequeño.
Y si además alargas el plazo, la cosa empeora. Esos mismos 10.000 euros al 10% pero durante 10 años en lugar de 5 te costarían 5.497 euros en intereses. Más de la mitad de lo que pediste.
La mayoría de la gente solo mira la cuota mensual. Ven "puedo pagar 200 euros al mes" y firman. Pero no miran cuánto van a pagar en total. Esa es la trampa.
Un interés bajo te ahorra miles de euros. No cientos. Miles. Por eso merece la pena buscar, comparar y negociar. Bajar tu interés del 7% al 5% en un préstamo de 20.000 euros te puede ahorrar más de 2.000 euros en total.
El interés es el factor que más impacto tiene en lo que pagas. Más que el plazo, más que el importe. Por eso las entidades financieras se lo guardan en la letra pequeña.
¿Qué significa el interés anual y cómo afecta lo que pago?
El interés anual es el porcentaje que te cobra el banco cada año por prestarte dinero. Es su ganancia.
Cuando ves "5% de interés anual", significa que por cada 100 euros que te presten, te cobran 5 euros al año. Suena sencillo, pero en la práctica se complica porque lo pagas mes a mes y el dinero que debes va bajando.
Funciona así:
El primer mes debes 15.000 euros completos. El banco calcula el 5% anual sobre esos 15.000 euros, que serían 750 euros al año, o unos 62 euros al mes. Ese dinero va directo al banco como intereses.
El segundo mes ya has pagado algo de capital, así que ahora debes 14.750 euros en lugar de 15.000. El banco calcula el 5% sobre esa cantidad menor. Los intereses de ese mes bajan un poquito.
Y así cada mes. Vas pagando capital, la deuda se reduce, y los intereses que pagas también bajan poco a poco.
Pero al principio duele. En tus primeras cuotas, la mayor parte del dinero que pagas son intereses. Si tu cuota es de 283 euros, quizá solo 250 euros van a reducir tu deuda. El resto se lo queda el banco.
Con el tiempo la cosa mejora. Hacia el final del préstamo, casi toda tu cuota va a devolver capital y los intereses son mínimos.
El interés anual también determina cuánto pagas en total. Un préstamo al 3% te costará miles de euros menos que el mismo préstamo al 8%. La diferencia entre un interés bueno y uno malo puede ser el precio de unas vacaciones o de un coche de segunda mano.
Por eso cuando compares préstamos, el interés es lo primero que tienes que mirar. No la cuota. El interés.
¿Es mejor pagar una cuota baja durante muchos años o una cuota más alta en menos tiempo?
Depende de si prefieres respirar ahora o ahorrar después.
Una cuota baja te da margen cada mes. Pagas menos y te queda más dinero para otras cosas. No vives tan ajustado. Puedes permitirte algún imprevisto sin que se te desmorone todo.
Pero pagas muchísimo más en total. A veces miles de euros más.
Míralo en el simulador:
- Un préstamo de 15.000 euros al 5% durante 3 años te cuesta 449 euros al mes. Total a devolver: 16.161 euros. Intereses: 1.161 euros.
- El mismo préstamo pero a 7 años te cuesta 227 euros al mes. Mucho más cómodo, ¿no? Pero el total a devolver sube a 19.073 euros. Intereses: 4.073 euros.
Has pagado 2.912 euros extra por tener cuotas más bajas. Casi 3.000 euros que se han ido en intereses porque has tardado más en devolver el dinero.
Entonces, ¿cuál es mejor?
Si tus ingresos son justos y 449 euros te aprietan demasiado, no tienes elección. Necesitas esa cuota baja para sobrevivir. Es mejor pagar más a largo plazo que no poder pagar y entrar en mora.
Pero si puedes permitirte la cuota alta sin problemas, siempre es mejor terminar antes. Te ahorras dinero y te quitas la deuda de encima más rápido.
La clave está en encontrar el equilibrio. No te aprietes tanto que cualquier gasto extra te deje sin comer. Pero tampoco te relajes tanto que estés pagando intereses innecesarios durante años.
Una buena regla: tu cuota no debería superar el 30% de tus ingresos netos. Si ganas 1.500 euros al mes, tu cuota máxima debería estar cerca de 450 euros. Así tienes margen pero tampoco te pasas décadas pagando.
¿Cuánto debería ser mi cuota mensual como máximo?
La respuesta corta es 30% de lo que te queda después de pagar todo lo básico. Pero vamos a desglosarlo porque esa cifra sola no te dice mucho.
Imagina que ganas 1.800 euros al mes. Pagas 600 de alquiler, 150 de comida, 100 de servicios, 80 de transporte. Te quedan 870 euros libres.
Tu cuota de préstamo no debería superar los 260 euros. Eso es aproximadamente el 30% de esos 870 euros disponibles.
¿Por qué ese porcentaje?
Porque necesitas margen para imprevistos. Se te rompe la lavadora. Tienes que ir al dentista. El coche necesita una reparación. La vida pasa. Y si toda tu capacidad de pago está comprometida con el préstamo, cualquier gasto inesperado te hunde.
Los bancos suelen mirar tu nivel de endeudamiento total. Suman todas tus cuotas: préstamos, tarjetas, financiaciones. Y no quieren que eso supere el 35-40% de tus ingresos totales.
Pero eso es lo que el banco acepta, no lo que tú deberías hacer. El banco quiere prestarte el máximo posible porque gana más en intereses. Tú quieres pedir lo mínimo necesario porque pagas menos.
Aquí está la trampa:
Muchas personas se endeudan al máximo que el banco les permite. "Me han aprobado 30.000 euros, así que pido 30.000". Error. Que te lo aprueben no significa que sea una buena idea.
Usa el simulador para calcular cuotas con diferentes importes y plazos. Encuentra una cuota que puedas pagar cómodamente, incluso si tus ingresos bajan un 20%. Esa es tu cuota máxima real.
Si con esos números no te llega para lo que necesitas, es que ese préstamo es demasiado grande para ti ahora mismo. Mejor esperar, ahorrar más, o buscar alternativas.
¿Cómo sé cuánto dinero puedo pedir prestado?
La pregunta no es cuánto puedes pedir. Es cuánto puedes devolver.
Los bancos te dirán que puedes pedir hasta cierta cantidad basándose en tus ingresos. Pero su cálculo y el tuyo deberían ser diferentes.
Empieza por aquí:
¿Cuánto puedes pagar cada mes sin que te apriete? No cuánto puedes pagar técnicamente, sino cuánto puedes pagar y seguir viviendo tranquilo.
Supongamos que esa cifra es 300 euros al mes. Ahora abre el simulador.
Pon diferentes cantidades y diferentes plazos hasta que la cuota mensual se quede cerca de esos 300 euros que habías pensado. Si pones 12.000 euros a 5 años al 6%, la cuota sale a 232 euros. Bien. Si pones 18.000 euros, sube a 348 euros. Demasiado.
Así encuentras tu número máximo real.
Pero hay otro factor que la gente olvida: el propósito del préstamo.
- Si necesitas el dinero para algo que te va a generar valor (estudios, una formación, montar un negocio), tiene más sentido endeudarte. Estás invirtiendo en tu futuro.
- Si lo necesitas para comprarte un móvil nuevo o irte de vacaciones, probablemente sea mala idea. Vas a estar pagando intereses durante años por algo que no te genera ningún retorno.
Y luego está la pregunta más importante de todas: ¿realmente necesitas todo ese dinero o solo quieres tenerlo? Porque el dinero que no pides prestado es dinero en el que no pagas intereses.
Si puedes hacer con 10.000 euros en lugar de 15.000, aunque el banco te apruebe los 15.000, pide solo los 10.000. Te vas a ahorrar años de pagos y cientos de euros en intereses.
El dinero que puedes pedir no es el que el banco te aprueba. Es el que puedes devolver cómodamente mientras sigues viviendo bien.
¿Cuánto me ahorro si consigo un interés más bajo?
Mucho más de lo que piensas. Los números parecen pequeños pero el impacto es brutal.
Vamos con un ejemplo real que puedes probar en el simulador ahora mismo:
Préstamo de 20.000 euros durante 5 años. Interés del 8%. Tu cuota mensual sería 405 euros. Total a devolver: 24.332 euros. Pagas 4.332 euros en intereses.
Ahora imagina que negocias y consigues bajar ese interés al 5%. Mismos 20.000 euros, mismo plazo de 5 años. Tu cuota baja a 377 euros. Total a devolver: 22.645 euros. Intereses: 2.645 euros.
Te has ahorrado 1.687 euros. Solo por conseguir un interés 3 puntos más bajo.
1.687 euros es una reforma del baño. Unas vacaciones decentes. Seis meses de supermercado. No es calderilla.
Y si el préstamo es más grande o el plazo más largo, las diferencias se multiplican. Un préstamo de 50.000 euros a 10 años con un interés del 7% en lugar del 4% te cuesta más de 9.000 euros extra en intereses.
Aquí está el problema:
La mayoría de la gente no compara. Van al primer banco, les ofrecen un préstamo al 7%, y aceptan. No saben que el banco de al lado lo hace al 5%. No preguntan. No negocian.
Bajar tu interés un solo punto porcentual puede ahorrarte más dinero que cualquier otra estrategia financiera que hagas ese año. Más que cambiar de supermercado. Más que buscar ofertas. Más que apagar las luces.
Así que antes de firmar nada, haz esto: pide ofertas en tres o cuatro sitios diferentes. Pon los números en el simulador. Compara lo que pagarías en total con cada oferta. Elige la más barata.
Esas dos horas que inviertes comparando te pueden ahorrar literalmente miles de euros. Es el trabajo mejor pagado que vas a hacer en tu vida.
¿Puedo devolver el préstamo antes de tiempo?
Sí, casi siempre. Pero probablemente te van a cobrar por hacerlo.
Suena absurdo, ¿verdad? Le devuelves el dinero al banco antes de lo acordado y te penalizan por ello. Pero así funciona.
Los bancos ganan dinero con los intereses que pagas cada mes. Si devuelves el préstamo antes, dejas de pagar esos intereses. Y al banco no le gusta perder ingresos futuros.
Entonces te cobran una comisión por amortización anticipada. Esa comisión está regulada por ley y tiene unos límites máximos, pero existe.
Para préstamos con interés variable, la comisión máxima es del 0,15% sobre el capital que devuelves anticipadamente si lo haces en los primeros 3 años, y del 0,25% después.
Para préstamos con interés fijo, puede llegar al 2% si lo haces en los primeros 10 años, y al 1,5% después.
Pero incluso pagando esa comisión, normalmente te sale rentable amortizar si tienes el dinero disponible.
Imagina que te quedan 10.000 euros de préstamo por devolver a un interés del 6%. Si lo amortizas ahora y pagas una comisión del 1%, te cuesta 100 euros. Pero si sigues pagando durante 3 años más, acabarás pagando casi 1.000 euros en intereses. Ahorras 900 euros.
La clave está en hacer los números antes. No amortices solo porque te sobre dinero ese mes. Calcula cuánto te ahorras en intereses, réstale la comisión, y mira si compensa.
Y lee tu contrato. Algunos préstamos permiten amortizar parcialmente sin comisiones hasta cierto límite anual. Otros no tienen penalización si esperas a que pase cierto tiempo.
Devolver antes casi siempre es buena idea si tienes el dinero y no lo necesitas para nada más urgente. Te quitas la deuda de encima y dejas de pagar intereses. Solo asegúrate de que las comisiones no se coman todo el ahorro.